Mieres y sus alrededores son un punto de partida perfecto para descubrir algunos de los paisajes, pueblos y lugares con más historia del centro de Asturias. Desde patrimonio minero y pequeñas localidades rodeadas de montaña hasta rutas de senderismo, espacios naturales y ciudades como Oviedo, hay planes para prácticamente cualquier tipo de escapada.
Alojarse en La Casina de Gallegos permite disfrutar de la tranquilidad de un entorno rural y, al mismo tiempo, tener a poca distancia muchos lugares que merece la pena conocer. En esta guía reunimos 10 propuestas para descubrir Mieres y sus alrededores durante tu estancia en Asturias.
1. Mieres del Camín y la Plaza de Requejo
Mieres del Camín es el principal núcleo urbano del concejo y una buena primera parada para conocer la zona. Su centro permite pasear tranquilamente, descubrir parte de la historia minera del municipio y disfrutar de la gastronomía asturiana.
Uno de sus rincones más característicos es la Plaza de Requejo, muy vinculada a la cultura de la sidra y rodeada de sidrerías. Es un buen lugar para acercarse al ambiente local, tomar algo o comenzar una ruta por otros puntos de la Montaña Central.

2. Valle de Cuna y Cenera
El valle de Cuna y Cenera es uno de los rincones más agradables del concejo de Mieres para disfrutar de un paisaje más rural y tranquilo. Sus pequeños núcleos, rodeados de montañas y vegetación, muestran una cara muy diferente a la del centro urbano.
Es una zona ideal para hacer una escapada relajada, recorrer carreteras locales, descubrir pueblos con encanto y combinar el paseo con una comida en alguno de los establecimientos de la zona. Para quienes buscan naturaleza y ambiente asturiano sin alejarse demasiado, es una parada muy recomendable.

3. Poblado Minero de Bustiello
Bustiello es uno de los conjuntos más singulares del patrimonio industrial asturiano y una visita muy recomendable para entender la historia minera de la zona. El poblado fue concebido a finales del siglo XIX como una colonia vinculada a la actividad minera y conserva viviendas, equipamientos y una organización urbana muy característica.
Pasear por Bustiello permite descubrir una parte fundamental de la identidad de la Montaña Central y conocer cómo vivían las familias ligadas a la minería. Es una visita diferente, con mucho valor histórico y cultural, y encaja especialmente bien si te interesa el pasado industrial de Asturias.

4. Valle de Turón y su Vía Verde
El Valle de Turón es uno de los mejores lugares de los alrededores de Mieres para combinar naturaleza y patrimonio minero. Una de las formas más interesantes de recorrerlo es siguiendo su Vía Verde, trazada en buena parte sobre antiguas infraestructuras ferroviarias vinculadas a la minería.
El itinerario atraviesa un paisaje de montaña en el que todavía pueden verse pozos, castilletes, túneles, puentes y otros restos del pasado industrial. Es una buena opción para caminar o recorrer en bicicleta y conocer, al mismo tiempo, una parte esencial de la historia de las Cuencas Mineras asturianas.

5. Ecomuseo Minero Valle de Samuño
El Ecomuseo Minero Valle de Samuño es una de las visitas más originales para acercarse al pasado minero de Asturias. Su principal atractivo es el recorrido en tren minero, que permite adentrarse en el paisaje industrial del valle y conocer de una forma diferente cómo era el trabajo ligado a las explotaciones de carbón.
La visita combina patrimonio, historia y una experiencia muy distinta a los habituales museos. Es un plan especialmente interesante para hacer en pareja o en familia y una buena forma de comprender por qué la minería ha tenido tanta importancia en las Cuencas Mineras asturianas.

6. Santa Cristina de Lena
Santa Cristina de Lena es una de las grandes joyas del prerrománico asturiano. Construida en el siglo IX y declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO, esta pequeña iglesia destaca tanto por su valor histórico como por el entorno verde y montañoso en el que se encuentra.
Una corta caminata permite llegar hasta el templo y disfrutar de una visita tranquila, alejada de los grandes núcleos turísticos. Su tamaño, ubicación y singular arquitectura hacen que sea una parada especialmente recomendable para quienes quieran combinar naturaleza, historia y patrimonio durante su estancia en la zona central de Asturias.

7. Parque Natural de Las Ubiñas-La Mesa
Para quienes quieran disfrutar de la montaña asturiana en toda su dimensión, el Parque Natural de Las Ubiñas-La Mesa es una de las excursiones más interesantes. Declarado Reserva de la Biosfera, reúne altas cumbres, bosques, valles y pequeños pueblos en un territorio de enorme riqueza paisajística.
Hay opciones para distintos niveles, desde paseos tranquilos hasta rutas de montaña mucho más exigentes. Es un destino perfecto para dedicar una jornada a la naturaleza y descubrir una Asturias más salvaje, especialmente si durante la estancia apetece cambiar las ciudades y pueblos por botas de montaña y grandes paisajes.

8. Alto de l’Angliru
El Alto de l’Angliru es uno de los puertos de montaña más famosos del ciclismo europeo y uno de esos lugares que impresionan incluso aunque no seas aficionado a la bicicleta. Sus rampas extremas se han convertido en parte de la historia de La Vuelta a España, pero el entorno merece la visita también por sus paisajes.
Subir hasta la zona permite contemplar una panorámica espectacular de las montañas del centro de Asturias. En días despejados es una excursión muy recomendable para disfrutar del paisaje y comprender por qué esta parte de la región está tan vinculada al ciclismo y a la montaña.

9. Foces del Pino
Las Foces del Pino, en el concejo de Aller, ofrecen uno de los paisajes de senderismo más llamativos de la Montaña Central. El río ha ido abriendo paso entre paredes de roca, formando un estrecho desfiladero rodeado de vegetación que convierte la ruta en una experiencia muy diferente a otros paseos de la zona.
Es un plan especialmente recomendable para quienes disfruten caminando y quieran conocer una Asturias de bosques, agua y montaña. Dependiendo del itinerario elegido, la excursión puede adaptarse a diferentes niveles y convertirse en uno de los días de naturaleza más completos de la estancia.

10. Oviedo
Oviedo es una escapada perfecta para alternar los planes de montaña con una jornada urbana. El casco histórico se recorre cómodamente a pie y permite descubrir lugares como la Catedral de San Salvador, la plaza del Fontán, el mercado y las calles del centro, además de disfrutar de sidrerías, restaurantes y terrazas.
La ciudad conserva también algunos de los ejemplos más importantes del prerrománico asturiano, como Santa María del Naranco y San Miguel de Lillo. Por su ubicación en el centro de Asturias, resulta muy fácil combinar una visita a Oviedo con una estancia tranquila en la zona de Mieres.

Mieres, un buen punto de partida para descubrir Asturias
Alojarse en Mieres permite combinar la tranquilidad de la montaña con una ubicación cómoda para recorrer buena parte del centro de Asturias. Desde La Casina de Gallegos puedes organizar escapadas de naturaleza, patrimonio, gastronomía o ciudad sin tener que cambiar de alojamiento cada día.
Además de descubrir Mieres y sus alrededores, puedes recorrer algunas de las rutas de senderismo cerca de Mieres, acercarte a Oviedo o continuar explorando otros rincones de Asturias durante tu estancia. Y si el tiempo no acompaña, también hay muchos planes para disfrutar de Asturias cuando llueve.
¿Quieres conocer mejor el alojamiento? Descubre La Casa y consulta disponibilidad para tus fechas.




